Greenpeace pidió en Bogotá proteger los páramos del cambio climático

Voluntarios de la organización exigieron del Gobierno una posición firme frente a las políticas que buscan frenar el calentamiento y evitar la desaparición de estos ecosistemas productores de agua. Para ilustrar su reclamo a las autoridades colombianas, Greenpeace realizó una intervención pública frente al Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, en la que un grupo de activistas se caracterizaron como osos de anteojos, el emblemático poblador de los páramos colombianos, cuya supervivencia como especie depende de la preservación del valioso ecosistema de altura, amenazado por el Cambio Climático. El accionar de Greenpeace en Colombia persigue, con urgencia, que el gobierno de Uribe asuma compromisos para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, responsables del Cambio Climático. Greenpeace entregó, el pasado 24 de septiembre de 2009, en la mesa de entradas de la Casa de Nariño, una carta en la que le solicitó al presidente Álvaro Uribe Vélez asistir personalmente a la cumbre del clima de Copenhague (Dinamarca) a realizarse en diciembre próximo, y apoyar una serie de demandas que la organización ambientalista considera esenciales para salvar al clima del planeta y consecuentemente a los páramos. Hasta el momento no se ha recibido respuesta a la carta. Además, la organización ambientalista reiteró su llamado público a la ciudadanía para que se sume a los más de 25 mil colombianos que, a través de Internet (http://www.greenpeacecolombia.org/), ya se encuentran apoyando la campaña en defensa de los páramos. Colombia es altamente vulnerable a los impactos del Cambio Climático y, como señalan diversos estudios, con un aumento acelerado de la temperatura global del planeta sus efectos se sentirán en las esferas social, económica y ambiental. "En particular, los páramos son considerados uno de los ecosistemas colombianos más vulnerables a escenarios de Cambio Climático al grado de asegurarse que el impacto sobre ellos tienen poca incertidumbre: los cambios serán fatales e irreversibles", dijo Gustavo Ampugnani, coordinador Político para América Latina de Greenpeace Internacional. Actualmente, y reconociendo la afectación que estos ecosistemas de alta montaña ya han tenido a causa del avance de la frontera ganadera y agrícola, los páramos cumplen una función vital para la regulación del ciclo hidrológico del país, además de albergar una gran diversidad biológica, que algunos estudios estiman en alrededor de 4.700 especies diferentes de plantas y 70 de mamíferos. "Sin embargo, en escenarios de Cambio Climático, estas funciones se verían alteradas de forma irreversible como consecuencia del aumento de la temperatura global del planeta y modificaciones drásticas en el régimen de lluvias", dijo Ampugnani. Las últimas investigaciones científicas demuestran que las emisiones globales de gases de efecto invernadero deben empezar a disminuir en 2015, con el fin de mantener el aumento de la temperatura global lo más debajo posible de los dos grados centígrados. En diciembre de este año se reunirán los países del mundo en Dinamarca para llegar a un acuerdo que le dé seguimiento al Protocolo de Kyoto, único mecanismo multilateral que hoy existe y que busca controlar la emisión de los gases de efecto invernadero que provocan el cambio climático. Fuente: eltiempo.com