Chatarra millonaria

Por: Eloísa López
El equipo de buzos que hace unos meses sacó un amasijo de hierros del fondo de un lago italiano no podía imaginar que un comprador anónimo iba a pagar más de 260.000 euros por hacerse con los restos oxidados y decrépitos de un Bugatti. ¿Pagarías más de 780.000.000 millones de peso por un coche oxidado que se ha pasado más de 70 años hundido en un lago? Aunque parezca imposible, al menos hay una persona en el mundo que ha contestado que sí a esta pregunta. Se trata del comprador de los restos de un Bugatti Type 22 Brescia de 1925 que se subastó el pasado sábado en París, alcanzando un precio final de 260.500 euros.El vehículo fue rescatado de las aguas de lago Maggiore, situado en Ascona (Suiza), el pasado mes de julio y el hecho mismo del rescate supuso en si mismo todo un acontecimiento mediático. Seguro que, en esos momentos, nadie pensaba que ese trozo de hierro lleno de barro y musgo alcanzaría se vendería por una cantidad tan elevada. Y no precisamente a un chatarrero. 70.000 euros de salidaLa puja se inició en 70.000 euros y las previsiones de los organizadores de la subasta estimaban que el precio de salida se incrementaría en unos 20.000 euros, por lo que nadie esperaba que los restos de este Bugatti alcanzaran un precio tan meteórico. Y es que, después de 73 años bajo el agua, los expertos han estimado que apenas el 20% de las piezas y componentes del vehículo se podrían reutilizar en una hipotética restauración del mismo.A pesar de los augurios de la casa de subastas, se estableció una interesante lucha entre los postores finales, que tenían diferentes planes para el vehículo. Así, según informa el diario inglés The Independent, el ganador, un comprador europeo, pretende exhibir el coche en su estado actual. Mientras tanto, su principal rival en la subasta, un estadounidense, pretendía restaurar el vehículo. Fuente: es.cars.yahoo.co