Con el comienzo del año del Tigre en China se lanza campaña global para salvar este animal

El número de tigres salvajes en el planeta asciende actualmente a 3.200, frente a los 7.700 de principios de la década de 1990, según WWF, que presentó en la capital nepalí, Katmandú, su campaña para salvar al felino por antonomasia en el continente. El director de WWF en Nepal, Anil Chitrakar, aseguró en el acto de lanzamiento de la campaña que "Nepal es un lugar de paso para el tráfico ilegal de partes del tigre" que vienen de la India y se compran en China. Entre 60 y 65 tigres son cazados furtivamente cada año en la India, país con la mayor población de tigres salvajes, unos 1.500, según datos de Diwarkar Chapagain, experto de WWF. Estos felinos se pueden encontrar en libertad fundamentalmente en otros doce países: Nepal, China, Rusia, Camboya, Laos, Bangladesh, Vietnam, Malasia, Bután, Tailandia, Birmania e Indonesia. El grupo ecologista constató que un solo país no puede luchar contra la caza furtiva de tigres y pidió al Gobierno nepalí que cierre acuerdos con la India y China para frenar el tráfico ilegal. En China existe la creencia de que partes del tigre como los huesos tienen propiedades medicinales y sirven para curar el reumatismo, el dolor de cabeza o incluso pueden actuar como afrodisíacos.
"Se ha demostrado científicamente que esto no es verdad", sostuvo Chitrakar. Aunque un tigre muerto puede venderse por hasta 35.000 dólares, los cazadores furtivos pueden llegar a recibir tan sólo 200 dólares, según WWF. "El motivo principal por el que los cazadores furtivos matan tigres es la pobreza", recordó durante el acto el abogado Prasanna Yonzon. Además de la caza furtiva, la pérdida del hábitat es otro de los grandes factores que han contribuido al declive en la población de tigres salvajes. Según WWF, desde 1998, el último Año del Tigre, los animales se han visto privados de un 40 por ciento de su hábitat natural. En Nepal hay unas 121 crías de tigre, según el censo oficial elaborado en 2009. Los esfuerzos globales por salvar al tigre se han intensificado en los últimos meses, en especial por el interés personal del primer ministro ruso, Vladimir Putin. En septiembre tendrá lugar en Rusia una cumbre internacional dirigida a recuperar la cada vez más exigua población de tigres salvajes en Asia. China prohibió el comercio con partes del tigre en 1993, pero éste aún continúa. En el gigante asiático hay unos 6.000 felinos recluidos, algo que, unido a las lagunas legales, puede contribuir al comercio ilegal de sus partes, según los expertos. Fuente: eltiempo.com