Problemas medioambientales en Haití se agravan tras los primeros dos meses del terremoto

El terremoto del pasado 12 de enero generó cientos de toneladas de desechos médicos que han creado una fuerte presión sobre los escasos recursos madereros que hay en el país. Antes de la catástrofe natural, Haití ya era considerado el país con el medioambiente más degradado del hemisferio occidental y sólo conservaba el 3 por ciento de sus bosques originales. Al cumplirse dos meses del sismo, que dejó 230.000 muertos, el responsable del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Andrew Morton, reveló que la primera evaluación sobre su impacto ambiental ha arrojado resultados alarmantes. Dijo que como consecuencia de la atención médica a decenas de miles de heridos por el terremoto el volumen de los desechos sanitarios se ha triplicado, sin que exista la capacidad para tratarlos decuadamente.
La manera tradicional de gestionar la basura en Haití consiste en recolectarla para su incineración o trasladarla en camiones hacia vertederos, donde grupos de personas reciclan ciertos desechos para ganarse la vida. "Necesitamos separar los desechos y tratarlos de manera separada, y las medidas más prácticas son importar contenedores para segregar los desperdicios y reparar los incineradores" que quedaron dañados a causa del terremoto, indicó en una rueda de prensa en Ginebra. Morton explicó que los desechos médicos son peligrosos porque pueden dar lugar a brotes infecciosos. Agregó que Haití también debe resolver el problema de millones de toneladas de basura generada directamente por el seísmo "y que no solamente es hormigón y materiales de construcción, sino todo lo que había dentro de las habitaciones, como madera, plástico, metales, ropa, etc.". El representante del PNUMA en Haití reconoció que otro desafío para el que resulta difícil encontrar una solución se refiere al proyecto oficial de ofrecer alojamiento temporal a medio millón de haitianos para los próximos dos años. La idea es que esas viviendas sean de madera, "pero el gran problema es que en Haití no la hay", de modo que Morton abogó por la importación masiva de este material con la ayuda financiera que ha recibido Haití. A ese respecto, la ONU reveló hoy que las contribuciones internacionales que recibe para la reconstrucción del país caribeño son insuficientes frente a la magnitud de las necesidades. La petición de fondos del organismo multilateral para Haití, que se eleva a 1.400 millones de dólares para un año, "sólo está financiada al 49 por ciento", lamentó la portavoz de la Oficina de Ayuda Humanitaria, Elizabeth Byrs. "Los aportes están estancados. Hace dos semanas, esta petición estaba financiada más o menos al mismo nivel", precisó. De otra parte, el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) indicó que la reapertura de las escuelas está prevista para el 1 de abril y para tal fin se prevé la instalación de 1.400 carpas de 72 metros cuadrados en las que se acogerá a 200.000 niños. Fuente: eltiempo.com