Siguen los avistamientos del pez leon

Hay registros de que un solo ejemplar devoró el 80 por ciento de los peces jóvenes del ecosistema arrecifal en Bahamas. Buzos han contado cerca de 30 peces león solo en San Andrés. El ‘pez león’ (Pterois volitans), una especie exótica invasora, ponzoñosa, de características similares a la de los escorpiones y nativa del indo-pacífico, a miles de kilómetros de nuestros mares, tiene en amenaza de muerte ecosistemas nuestros tan frágiles y hermosos como los arrecifes de Coral, en San Andrés. Se trata de una especie foránea que, según expertos del Ministerio de Ambiente, puede ocasionar daños devastadores en la cadena trófica de nuestros sistemas naturales debido a que aquí no tiene depredadores.Mark Hixon, un experto en ecología marina de la Universidad Estatal de Oregón, publicó en 2008 que después de la llegada del ‘pez león’ desaparece el 80 por ciento de los peces pequeños del área. Justo lo que, según reportes, sucedió en Bahamas. La especie, además, ha ocasionado desórdenes biológicos en Puerto Rico, República Dominicana, Jamaica, Islas Caimán, Belice, Cuba, México y la costa oriental de Estados Unidos. Una de las primeras apariciones del pez en el Caribe colombiano se registró en marzo pasado, cuando un grupo de biólogos y estudiantes de biología marina de la Universidad Jorge Tadeo Lozano prendieron las alarmas sobre el supuesto avistamiento de un ejemplar en el sitio de buceo conocido como Punta Granate, en área del Parque Natural Tayrona, en Santa Marta.Esas denuncias fueron respaldadas por las de otros buzos, que alertaron a Coralina, la autoridad ambiental de San Andrés, de haber visto una especie desconocida cerca de las costas del Archipiélago. El tema se posicionó rápidamente. Institutos como el Invemar y científicos de Parques Nacionales, de corporaciones ambientales y del propio Ministerio se reunieron en julio para tratar el tema. De allí salió la propuesta de modificar la resolución número 0848 de 2008 sobre especies invasoras e introducidas, e incluir oficialmente al ‘pez león’ como una amenaza para el medio ambiente colombiano. Con esa inclusión, que ya fue firmada por el ministro de Ambiente, Carlos Costa, se empieza a darles cumplimiento a las obligaciones de Colombia como país, parte del convenio sobre diversidad biológica adoptada mediante Ley. Además, eso permite la consecución de recursos para enfrentar la amenaza. ¿Cómo llegó?Aunque quizá nunca se sepa con certeza, expertos del Ministerio de Ambiente manejan dos grandes hipótesis del arribo a Colombia del temible pez. La primera tiene que ver con las aguas de lastre, es decir, las que se acumulan en los casquetes de los buques. “Esas aguas traen organismos vivos, tanto de fauna como de flora. Un buque interoceánico pudo arrastrar algunas larvas”, dijo una experta de la división de ecosistemas de la cartera de Ambiente. La otra hipótesis, que goza de mayor credibilidad entre estudiosos del tema, tiene que ver con el huracán ‘Andrew’, en 1992. Al parecer, el desastre natural ocasionó que un par de ejemplares se escapara de un acuario en Biscayne Bay, en Florida (Estados Unidos). Aunque es uno de los más peligrosos para la vida marina, el ‘pez león’ es también uno de los más vistosos e inclusive hermosos. Es por esto que esa especie es preferida en el comercio de peces de arrecife para acuario en el país del norte y eso sería uno de los detonantes de la emergencia ambiental. Catorce6 contactó en Guam, una pequeña isla del Pacífico, en territorio norteamericano, a Katherine Cure, bióloga colombiana que estudia el comportamiento in situ de la especie. Según ella, se cree que además del accidente en Biscayne Bay, ha habido múltiples introducciones de ‘leones’ porque inocentemente los dueños los liberan una vez se vuelven muy grandes para los acuarios.De acuerdo con Cure, la predicción es que el ‘pez león’ llegará a distribuirse por todo el Caribe y la Costa sureste de Suramérica, hasta que sea limitado por la temperatura, que le resulta letal a 10 grados centígrados. De acuerdo con la distribución actual, además de Colombia, la plaga ya llegó a Venezuela y Panamá.Sin embargo, no hay reportes de que haya llegado al Golfo de México. Peligro para humanos. El riesgo no es solo para la vida marina. El ‘pez león’ es un animal tranquilo que no se inmuta ante la presencia de humanos. No obstante, sus aletas son portadoras de espinas venenosas que al contacto con el hombre afecta la transmisión neuromuscular, ocasionando efectos cardiovasculares. Aunque todavía no existen reportes de ataques a humanos, la Secretaría de Salud de Bolívar emitió un comunicado en el que establece las precauciones que deben adoptar hospitales, clínicas y centros de salud en caso de presentarse algún paciente punzadopor el ‘león’.La sintomatología incluye inflamación, dolor extremo, náuseas, enrojecimiento de la zona afectada y, eventualmente, parálisis de las extremidades. Además, el comunicado recomienda retirar el anzuelo con guantes o pinzas en caso de que alguien pesque un ejemplar. El veneno dentro del pescado tarda cerca de media hora en desactivarse. En caso de ser atacado, las recomendaciones son conservar la calma, limpiar la herida y sumergirla en agua caliente de 38 a 43 grados centígrados durante 20 minutos, o hasta que el dolor disminuya. Luego, buscar asistencia médica. Por ahora, la solución más práctica ante la invasión parece tenerla el profesor Arturo Acero, docente de la Universidad Nacional e investigador del Centro de Ciencias del Mar (Cecimar), que propone una campaña para promover que la gente consuma ese pez.“El ‘pez león’ es comestible si se cocina bien. El único peligro es cuando está vivo y mientras es manipulado para la preparación”, anota el científico. Agrega que el veneno se encuentra en las glándulas epidérmicas, proteína que al ser cocinada se desnaturaliza y se convierte en aminoácidos, es decir, en comida.Y muy seguramente el hombre desarrollará apetito por esta plaga, tal como lo hizo con otras como el caracol de jardín (que se consigue como escargots al ajillo), la tilapia (que se vende como deliciosa mojarra de cultivo) o incluso la temida rana toro (un plato exquisito: ancas de rana). Solo falta ver que prime el deseo de salvar ciertos ecosistemas por encima del negocio, algo muy poco probable en estos tiempos.Fuente: catorce6.com