Accidente de un carguero chino afecta la Gran Barrera de Coral

El carburante derramado por el carguero chino Shen Neng, que encalló en la Gran Barrera de Coral de Australia, alcanzó ya las islas protegidas y con reservas de vida salvaje, según las autoridades australianas. Una mancha apareció a un kilómetro de la Isla North West, una reserva de aves y una zona a la que van las tortugas a poner sus huevos, ha manifestado el ministro australiano de Medio Ambiente, Peter Garrett, a través de la radio ABC. Garrett ha explicado que el Gobierno ha enviado expertos a la Isla North West para empezar los trabajos de limpieza y que se asegurarán de que otras islas cercanas, como Tyron Island no están afectadas. La Isla Norht West se encuentra a unos 18 kilómetros del lugar donde encalló el barco chino el pasado 3 de abril, que derramó unas cuatro toneladas de carburante pesado y destruyó el coral dejando una señal de tres kilómetros de largo y 250 metros de ancho. El daño causado por el accidente marítimo es peor de lo que habían calculado los expertos cuando la nave "Shen Neng 1", con una carga de 65.000 toneladas de carbón y 975 toneladas de carburante, encalló en la zona. Los equipos de salvamento consiguieron reflotar el navío el lunes lunes y lo trasladaron a una zona de atraque cercana a la turística isla de Great Keppel, a 38 millas náuticas (unos 70 kilómetros) del lugar del accidente. Un análisis de los fondos marinos donde encalló la nave reveló que la pintura antiincrustante del casco del Shen Neng continúa dañando los corales de la zona protegida. Los científicos consideran que habrá que esperar semanas para saber con exactitud los daños sufridos por la barrera coralina y la riqueza marina que la rodea, pero según un estudio preliminar los restos de pintura se extienden en un área de un kilómetro de largo. Detenidos dos tripulantes. Mientras, avanzan las investigaciones. Las autoridades de Australia han detenido hoy miércoles al capitán y a un oficial del carguero chino. Los dos detenidos, de nacionalidad china, comparecerán mañana en los juzgados del estado de Queensland, según fuentes policiales. El oficial arrestado, que estaba a cargo de la navegación cuando el buque se desvió de la ruta marítima autorizada, puede ser condenado a una pena de tres años de cárcel y a pagar una multa, mientras que el capitán del navío sólo afronta un castigo monetario. Fuente: ecodiario.