Caza de focas

Por: Consumer Eroski
El aumento de la cuota de capturas y la mala calidad del hielo amenazan a miles de estos mamíferos. La caza de focas en 2010 podría alcanzar una cifra récord. El Gobierno de Canadá ha aumentado la cuota legal hasta 388.200 ejemplares de focas arpa, grises y de casco, 100.000 más que el año pasado. Las autoridades canadienses aseguran que ni los animales sufren ni la especie está en peligro. Sin embargo, los grupos ecologistas lo consideran una matanza inhumana. Además de la caza, la reducción cada vez mayor del hielo y su espesor amenaza a estos mamíferos, de los que se aprovecha todo. España recibe algunos pocos productos, como suplementos vitamínicos y de Omega-3, pero por poco tiempo: la Unión Europea (UE) ha aprobado la prohibición de comercializar cualquier producto derivado de las focas.Cazadores y ecologistas: versiones contrapuestasCon el inicio de la primavera, las focas acuden en masa al Golfo de San Lorenzo y Terranova, en aguas del Ártico, a alumbrar a sus crías. Y como cada año, miles de cazadores las convierten en su presa.Las versiones de los responsables institucionales y las organizaciones ecologistas sobre esta práctica son antagónicas. El Gobierno canadiense subraya que desde 1987 prohíbe cazar bebés foca de pelo blanco y obliga a los cazadores a dar un final rápido e incruento a sus presas, así como asegurarse de su muerte antes de desollarlas. El reglamento que regula esta caza permite la utilización de porras, rifles y hakapiks (una especie de vara tradicional con un gancho), siempre que el primer golpe o disparo sea mortal, para evitar su sufrimiento. Para controlar que la cacería se realiza conforme a lo establecido, las autoridades canadienses utilizan diversos sistemas de vigilancia, como aviones, satélites y patrullas marinas.Por ello, los cazadores y responsables institucionales canadienses afirman ser objeto de un alarmismo social internacional injustificado. A las declaraciones públicas de personajes famosos se les suman los incidentes con grupos ecologistas que tratan de grabar a los cazadores, o la llamada al boicot de los productos de aquel país.Las organizaciones ecologistas no piensan igual, al afirmar que muchas focas continúan heridas y conscientes, debido a que los cazadores evitan más de un disparo para que no pierda valor. Tras su captura, las focas son despellejadas para aprovechar su piel. Los detractores de esta práctica creen que muchas de ellas siguen vivas durante el proceso. Y aseguran que las cifras oficiales de capturas se sobrepasan de forma amplia, ya que en algunos casos los animales caen heridos al fondo del mar y mueren de manera lenta.¿Caza provechosa o injustificada?El aumento de la cuota de capturas parece más una cuestión de orgullo que una necesidad real. La UE aprobó el 20 de noviembre de 2009 un reglamento que veta la comercialización de cualquier producto derivado de las focas, salvo los procedentes de la caza tradicional de los esquimales. Rusia también ha prohibido en 2009 la captura de crías de menos de un año. Fuente: espectador.com