La Edad de Hielo terminó por una gran emisión de CO2

Un equipo de científicos de la Universidad británica de Cambridge ha encontrado el posible foco de una gran emisión de dióxido de carbono de hace 18.000 años que podría haber contribuido con el fin de la Edad de Hielo, unos resultados que aportarían por primera vez evidencias concretas de que el CO2 en aquella época se encontraba 'guardado' en las profundidades del océano, convirtiéndolo así en un auténtico sumidero de carbono; una teoría que los científicos intentaban comprobar desde hace tiempo y no podían por falta de datos. El estudio, publicado en Science, señala que los expertos han trabajado con sedimentos marinos procedentes de las profundidades de los océanos del sur, situados entre la Península Antártica y Sudáfrica. El principal coordinador del trabajo, el doctor Skinner, explica que estos descubrimientos muestran cómo durante la última etapa de la Edad de Hielo, hace alrededor de 20.000 años, el dióxido de carbono disuelto en las profundidades de las aguas que rodeaban la Antártida estaban 'más custodiadas' que en la actualidad. "Si las profundidades del mar se comportasen de la misma manera, este fenómeno podría explicar cómo el mar albergaba tales cantidades de dióxido de carbono en aquellas épocas", comenta el experto. Alteraciones en la órbita terrestre. En la época Cuaternaria, en los últimos dos millones de años, la Tierra alternaba entre épocas glaciales y otras más calientes interglaciales. Estos cambios fueron conducidos principalmente por alteraciones en la órbita terrestre alrededor del Sol, de acuerdo con la teoría Milankovic, como así la conocen los científicos. No obstante, estos indican que los cambios en esta órbita podrían haber actuado únicamente como 'pacificadores' entre las distintas etapas de hielo con la ayuda de importantes fenómenos que convirtieron los golpes solares en significantes desequilibrios energéticos a nivel global. Así, los cambio en el CO2 atmosférico protagonizaron una de estas reacciones, pero cómo se condujeron los cambios en el dióxido de carbono todavía se desconoce. Además, los océanos del sur tienen un importante centro de actividad alrededor de la Antártida debido a que allí es en donde las aguas profundas 'empujan' el dióxido de carbono a la superficie del mar para que vaya a parar a la atmósfera. Si esta teoría es correcta, se podría observar como las transferencias de dióxido de carbono a la atmósfera durante el final de la Edad de Hielo fue superior a cualquier otra época. Esta afirmación debería ser más obvia en las concentraciones relativas de radiocarbono (14C). Por otra parte, durante el deshielo se produjo un cambio en el modo de la circulación oceánica. Por último aún les queda determinar en qué medida afectó el cambio de la circulación acuática con el deshielo.
Fuente: ecodiario.