Obama se reúne con Cameron en medio de un mar de críticas

El presidente norteamericano acusó a la oposición republicana que lo critica de no haberle aceptado antes tomar medidas contra las industrias. Su encuentro con el Premier británico podría opacarse por el tema BP. Mientras el presidente norteamericano Barack Obama concertaba ayer su entrevista con el primer ministro británico David Cameron y su abordaje sobre el tema del derrame de crudo en el Golfo de México, la oposición republicana en el Congreso no dejaba de criticarlo por una situación que considera que se le fue de control.El manejo de BP Plc del derrame podría opacar las conversaciones que hoy mantendrán ambos mandatarios sobre la crisis económica en medio de las presiones públicas que desde ambos márgenes del Atlántico se ejercen por la contaminación de las costas, por el cierre de zonas de pesca y por la baja de las acciones del gigante petrolero.Por su parte, Barack Obama, acusó ayer a la oposición republicana de tener un doble rasero al criticar a su Gobierno: considera que mientras meses atrás se le cuestionaban sus medidas de regulación ahora se le cuestiona su inacción."Creo que es justo decirlo, si hace seis meses, antes de que este vertido se produjese, yo hubiese venido al Congreso y hubiera hablado de la necesidad de tomar medidas enérgicas con las compañías petroleras y de invertir más dinero en tecnología para responder en caso de un vertido catastrófico, hay gente aquí, a la que no voy a nombrar, que habría dicho que esto es un clásico caso de Gobierno hiperregulador y derrochador", dijo el mandatario en una entrevista.Obama, que ha sido duramente criticado por no hacer todo lo posible para frenar el continuo vertido procedente de la plataforma de BP, hizo estos comentarios en un momento en el que las empresas implicadas en el desastre se preparan para exponer sus defensas ante los abogados. El presidente estadounidense, además, se reunirá el miércoles en Washington con el director general de BP, Tony Hayward. El mandatario norteamericano, criticado por muchos por su manejo del creciente desastre económico y ambiental que amenaza a las lucrativas industrias de la pesca y el turismo, ha estado buscando dirigir la molestia pública contra BP. "Mucha de esa gente que ha estado gritándome que hiciera algo, son los mismos que, hace dos o tres meses, estaban sugiriendo que el Gobierno necesitaba dejar de hacer tantas cosas", concluyó. Fuente: adnmundo.