Choque de intereses provoca enfrentamiento en cumbre climática

Las delegaciones de más de 190 países están reunidas en Cancún desde el 29 de noviembre y hasta el 10 de diciembre con el objetivo de reavivar la negociación internacional sobre la lucha contra el cambio climático. Los miembros del ALBA instaron a abandonar "posiciones extremas". La cumbre climática realizada en Cancún se desarrolla hasta el momento sin obtener demasiados resultados aunque con varias adevertencias. La principal, aquella que señala no atrincherarse en posiciones extremas. A pesar de los desacuerdos se adoptó un texto no vinculante, negociado a última hora por un puñado de jefes de Estado, que propuso limitar el alza de la temperatura del planeta a dos grados centígrados, sin detallar los medios para lograrlo. Este texto, rechazado por varios países en desarrollo, entre ellos los del ALBA (Alternativa Bolivariana de las Américas), provocó una crisis durante la última noche de la conferencia. "Si los países se atrincheran en posiciones extremas, no será posible alcanzar un consenso. Es como una espada de Damocles sobre la cabeza de esta conferencia", consideró el negociador de la Unión Europea Artur Runge-Metzger. "Es posible que los problemas vinculados a Kioto bloqueen esta conferencia, pero espero profundamente que no ocurra, porque pienso que sería un enorme error", declaró por su parte el representante estadounidense Todd Stern. El Protocolo de Kioto no incluye a los dos mayores emisores del planeta, Estados Unidos (que nunca lo ratificó) y China (por ser un país en desarrollo) y sólo concierne a un 30% de las emisiones mundiales de carbono. Este es el principal argumento presentado por Japón para justificar su oposición a prolongarlo. Sin embargo, numerosos países en desarrollo quieren conservarlo porque es el único instrumento legal que impone a las naciones industrializadas objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, causantes del calentamiento global. Las delegaciones de más de 190 países están reunidas en Cancún desde el 29 de noviembre y hasta el 10 de diciembre con el objetivo de reavivar la negociación internacional sobre la lucha contra el cambio climático. Si esta conferencia suma un nuevo fracaso al del año pasado podría dañar muy seriamente la credibilidad del proceso, lanzado por la ONU en la Cumbre de la Tierra de Rio de Janeiro en 1992. Por su parte, los miembros del ALBA exigieron ayer que los países ricos "no vuelvan a las posiciones extremas" de Copenhague y advirtieron que un acuerdo será "muy difícil" si éstos no aceptan una prolongación del Protocolo de Kioto. Los países industrializados "están volviendo a las posiciones extremas que tuvieron en la noche horrífica de Copenhague", lanzó en rueda de prensa la representante venezolana, Claudia Salerno, acompañada por los negociadores de Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Dominica. La conferencia de Copenhague, celebrada en diciembre de 2009, estaba destinada a proseguir e incrementar la lucha mundial contra el calentamiento a partir de 2012, fecha en que expira el primer periodo de compromisos del Protocolo de Kioto. Fuente: adnmundo.