Colombia: Barranquilla recupera una ciénaga luego de 2 décadas de recibir basura

Con bacterias purifican la Ciénaga de Mallorquín, donde ya se ven patos y pronto se podrá pescar. La ciénaga de Mallorquín, un cuerpo de agua ubicado a 300 metros de Bocas de Ceniza (la desembocadura del río Magdalena en el Caribe), y que durante más de dos décadas ha recibido la suciedad de las alcantarillas de Barranquilla, parece estar volviendo a la vida. Desde hace algo más de dos meses, el agua de este humedal, ubicado en el norte de la ciudad, poco a poco ha dejado de ser turbia y fangosa, para convertirse en un lugar habitable para la fauna. De hecho, algunos patos ya se posan en la superficie. "La idea es que en unos meses podamos volver a tener peces de muchas especies", afirma Hugues Lacouture, director de Damab (Departamento Técnico Administrativo del Medio Ambiente de Barranquilla), al celebrar este nuevo ejemplo de recuperación ambiental. Aunque en la ciénaga todavía se vierten 800 millones de litros por segundo de aguas residuales, Lacouture es optimista debido a que un sistema de tratamiento especial elimina el 96 por ciento de sus contaminantes. Esta limpieza se consigue, explica, gracias a un método en el que se emplean bacterias que son traídas desde Canadá. Estos microorganismos se alimentan de los residuos, entre los que aparecen los coliformes, que producen infecciones intestinales y que muchas veces contaminan el agua consumida por la población infantil. El sistema incluye varios pasos, en los que, entre otras cosas, se inyecta oxígeno al agua para ayudar a su purificación. "Las aguas tratadas se usan para riego de pastos", agregó Lacouture. La inversión para desarrollar este proyecto fue de 18.000 millones de pesos y se financió con el 60 por ciento de los recursos que se recaudan por concepto de la tasa retributiva, que se cobra en el recibo Triple A. La construcción de la planta de tratamiento duró dos años. 1. 800 litros por segundo de agua de las alcantarillas de Barranquilla se acumulan en la estación depuradora, antes de llegar a la ciénaga de Mallorquín. 2. Bacterias procedentes de Canadá, que se alimentan de materia fecal y de otros sólidos suspendidos, son añadidas a las aguas negras. 3. Estas lagunas de aireación tienen aparatos a través de los cuales se inyecta oxígeno. Allí también se espera la llegada del agua para eliminar el nitrato. 4. Cuatro sopladores, de 150 caballos de fuerza, inyectan oxígeno en las dos primeras lagunas (hay dos módulos, cada uno de cuatro lagunas). 5. En las lagunas anóxicas permanecen 48 horas para transitar por una serie de filtros ubicados sobre un semidique. La turbiedad se elimina en un 70%. 6. En la laguna de decantación el agua permanece 30 horas. Allí, filtros biológicos garantizan la eliminación de todo tipo de sólidos. Olga Rubiano, gerente del proyecto de tratamiento de aguas residuales de Barranquilla. 96 por ciento de los contaminantes son eliminados por las bacterias y con las cuales se limpia el agua. Se espera que el lugar sea repoblado por peces.800 millones de litros de aguas residuales le caen por segundo a la ciénaga de Mallorquín, a 300 metros de Bocas de Ceniza, donde desemboca el río Magdalena. Un aporte de Maria Fernanda Patiño, Asesora Ambiental, SOEKO - Soluciones Eco Integrales, nandap119@gmail.com. Fuente: EL TIEMPO.COM.