Cumbre de Cancún: pese a oposición de Bolivia, aprueban acuerdo climático

Se creará un "Fondo Climático Verde" para enfrentar el calentamiento y respaldar a las naciones pobres. Pero se limita a recomendar la puesta en marcha de nuevas negociaciones para ampliar el Protocolo de Kioto. Finalmente los países que participan de la conferencia de las Naciones Unidas sobre cambio climático que se desarrolla en Cancún, México, aprobaron hoy un acuerdo para enfrentar juntos el calentamiento global, respaldar a las naciones más pobres y crear un fondo compun destinado a la protección de los bosques tropicales. Bolivia lo rechazó por considerar que viola las reglas de la ONU. La aprobación del llamado "Fondo Climático Verde" supone, a juicio de la ministra de Exteriores mexicana, Patricia Espinosa, "una nueva era de cooperación internacional en la lucha contra el cambio climático". El acuerdo ha sido firmado a pesar del rechazo expresado por Bolivia, que entiende que los objetivos alcanzados en la cumbre distan de exigir a los países desarrollados los sacrificios necesarios para recortar sus emisiones de gases contaminantes hasta un nivel aceptable. Pero esta oposición no ha impedido la firma de la declaración de objetivos, ya que el consenso no tiene por qué ser unánime, como recordó Espinosa, quien ha admitido que se trata de una fórmula necesaria para impedir el fracaso de las negociaciones. En este sentido, la ministra de Exteriores ha admitido que "el texto es lo mejor que se podía lograr". El acuerdo, no obstante, se limita a recomendar la puesta en marcha de nuevas negociaciones para ampliar el Protocolo de Kioto, que actualmente obliga a 40 países ricos a recortar sus emisiones de gases de efecto invernadero hasta 2012. El jefe negociador de Bolivia, Pablo Solón, aseguró que la aprobación de los acuerdos a pesar de que no había consenso, como señalan las reglas de la ONU, establecía un precedente "funesto". "La regla para la adopción es el consenso", dijo el embajador y advirtió que acudirán a instancias internacionales para reclamar la violación de las reglas. Los acuerdos fueron apoyados por casi la totalidad de los más de 190 países que acudieron a la cumbre de Cancún, incluidos Estados Unidos y China, los dos mayores emisores de gases de efecto invernadero. Los países consideraron que si bien no eran acuerdos perfectos, sí reflejaban un equilibrio en las propuestas de la gran mayoría. Los acuerdos señalan que el "Fondo Verde Climático" será administrado de manera interina por el Banco Mundial y tendrá un consejo de 24 países, la mitad de ellos desarrollados y la otra en vías de desarrollo. También se establece que los países ricos se comprometen a movilizar a favor de las naciones pobres 100.000 millones de dólares al año para el 2020. Bolivia criticó que el fondo fuera administrado por el Banco Mundial, por considerar que no garantiza los intereses de las naciones pobres. Se sugiere, además, que las naciones desarrolladas recorten sus emisiones hacia 2020 entre 25% y 40% por debajo de los niveles de 1990. Organizaciones ambientalistas han dicho que actualmente sus recortes son de entre 7% y 14%. La conferencia de Cancún también estableció la necesidad de reducciones mayores para evitar que la temperatura suba más de 2 grados centígrados (3,6 grados Fahrenheit) por encima de los niveles preindustriales. Aún más, reconoce la necesidad de revisar en el largo plazo el objetivo de una temperatura aceptable, y sugiere evitar un incremento de más de 1,5 grados centígrados. Lanzado en 1997, el Protocolo de Kioto establece la obligación a algunos países desarrollados de limitar las emisiones de gases de efecto invernadero. Expira en 2012. El protocolo se volvió uno de los temas más espinosos en la cumbre de Cancún, luego de que Japón anunciara que no está dispuesto a respaldar un segundo período, tras considerar que no es un mecanismo adecuado para mitigar el cambio climático, en tanto no incluye a naciones en vías de desarrollo que también son grandes emisores de bióxido de carbono, como China e India. El protocolo pone objetivos de reducción de emisiones a 37 países ricos. Estados Unidos rehusa integrarse al pacto. Fuente: adnmundo