Revolucionario hallazgo de la NASA

La agencia espacial de Estados Unidos presentó evidencias de una novedosa forma de vida. La agencia espacial de Estados Unidos (NASA) presentó ayer en Washington evidencias de formas de vida que se desarrollaron en la Tierra pero en condiciones altamente tóxicas, reproduciéndose en un ambiente de arsénico. El descubrimiento, realizado en "el duro medio ambiente del lago Mono", en California, "acaba de expandir la definición de vida", dijo Ed Weller, uno de los investigadores de la NASA. El organismo presentó los resultados de una investigación que demostraría que la vida como se la conoce en la Tierra es ahora un concepto más amplio y que podría repetirse en los ambientes tóxicos de otros planetas. "Al tiempo que seguimos adelante con nuestros esfuerzos para buscar señales de vida en el Sistema Solar -añadió Weller-, ahora tenemos que pensar de manera más amplia, más diversa, y considerar la vida de maneras que no conocíamos". Según la NASA, el hallazgo de composiciones bioquímicas alternativas "alterará los libros de texto de la biología y ampliará el alcance de la búsqueda de vida más allá de la Tierra". Concretamente, los científicos creen que el hallazgo de una bacteria que puede sustituir el arsénico por el fósforo abre la posibilidad de que existan formas de vida en otros planetas que no tienen fósforo en su atmósfera. "Nosotros sabíamos que algunos microbios pueden respirar arsénico, pero lo que encontramos es un microbio que hace algo nuevo: construir partes de sí mismo con arsénico", dijo Felisa Wolfe-Simon, una de las principales astrobiólogas de la NASA. La bacteria, hallada por científicos estadounidenses en los sedimentos del lago Mono, puede metabolizar el arsénico -metaloide pesado tóxico- e incorporarlo en grasas, proteínas y hasta en su genoma, en lugar del fósforo. De esta manera, los investigadores demostraron por primera vez que un componente central de todos los seres vivos puede ser reemplazado por otro elemento. "Si algo aquí en la Tierra puede hacer algo tan inesperado, ¿qué más puede hacer la vida, que no hayamos visto aún?", planteó Simon-Wolfe. El fósforo, junto con el carbono, el hidrógeno, el nitrógeno, el azufre y el oxígeno, integra el grupo de seis elementos que eran considerados esenciales para la vida, al menos en la forma que es conocida hasta ahora. El objetivo del equipo encabezado por Wolfe-Simon es determinar si la vida también puede funcionar con otras sustancias. Los especialistas se concentraron en su estudio en el arsénico, porque desde el punto de vista químico es muy similar al fósforo. Fuente: adnmundo.