Colombia: Plan de Desarrollo está 'flojo' en tema ambiental, cuestionan expertos

Dicen que en éste no se asume el medio ambiente como motor de desarrollo sostenible del país. Parece como si ambientalmente tuviéramos dos caras: una limpia y optimista que le mostramos orgullosos al mundo para decir que somos una superpotencia biodiversa. Y otra, deprimente y poco alentadora, que dejamos para hablar del tema entre nosotros mismos.
Esto no lo dice un ecólogo recalcitrante. Está reflejado en los números y en el Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2010-2014 que está a punto de radicarse en el Congreso para su discusión, y que de aprobarse será nuestra hoja de ruta para los próximos años.
Algunos ya dicen que la tragedia invernal puede cambiar las prioridades de este documento, y que ahora podría enfocarse en la reconstrucción de las zonas afectadas.
Pero al margen de esta posibilidad, su presentación ha generado la reacción de ambientalistas, políticos y expertos, varios de los cuales dudan sobre si las cinco locomotoras propuestas por el Gobierno para impulsar el progreso (vivienda, infraestructura, minería, agricultura e innovación), son sostenibles y tienen en cuenta la protección de los recursos naturales.
Uno de los primeros en levantar la voz fue Juan Pablo Ruiz, representante ante el Consejo Nacional de Planeación, que nota un desequilibrio en el campo ambiental del Plan, a pesar de que en la Constitución de 1991 tiene el mismo peso que el social y el económico. "No hay un capítulo ambiental en el PND, y lo ambiental no puede ser ni sectorial ni marginal", dice.
No es retórica: Colombia es el país más biodiverso del mundo por kilómetro cuadrado, según las estadísticas de la Unión Internacional para la Naturaleza (Uicn). Es una potencia en porciones de selvas y en cantidad de agua acumulada. Y según las universidades de Yale y Columbia, ocupa el décimo puesto entre los países más ecologistas del mundo, por encima incluso de Holanda y Suiza.
Sin embargo, un reciente estudio de la organización The Nature Conservancy (TNC), una de las más influyentes del mundo, demuestra que una cosa se habla y otra se hace.
Del dicho al hecho
Los recursos que Colombia destina para atender su rico medio ambiente son menores al 0,35 por ciento del presupuesto. Esto ha llevado a que, por ejemplo, el Sistema de Parques Nacionales Naturales, que alberga 56 áreas protegidas de las que sale el agua para 25 millones de personas, tiene un déficit, según TNC, de 80 millones de dólares, el séptimo más alto de América Latina. Esto impide que estas zonas de reserva puedan blindarse adecuadamente y muchas de ellas sigan a merced del tráfico ilegal de animales, la tala y la sobrepesca.
José Yunis, director en Colombia de TNC, dice que el PND no asume por los cuernos este tema, por lo cual muchas veces las organizaciones no gubernamentales y las embajadas son las que terminan financiando los esfuerzos ambientales.
Más aún, la contradicción más notoria del tema la hacen ver los propios militantes de la causa ambiental. "Si la mayor riqueza de Colombia es la biodiversidad, no entiendo por qué el Gobierno no ha sido capaz de construir un modelo de desarrollo basado en ello", opina Elsa Escobar, directora de la Fundación Natura.
En un foro organizado recientemente por la revista Semana y la Embajada de los Países Bajos para hablar del tema, Ruiz agregó que las locomotoras están diseñadas para jalonar muchos sectores, pero olvidan vagones clave, como la riqueza en recursos naturales con la que el país podría tener ventajas comparativas y competitivas.
Un caso es el carbono retenido en los bosques como argumento de negociación internacional por pago de servicios ambientales globales, como ya lo hace Brasil (este país ha negociado 1.000 millones de dólares en este aspecto). Además, no se ha tomado con suficiente seriedad el ecoturismo, y el agroturismo, como tampoco se está apostando lo suficiente por la biodiversidad como un insumo para el biocomercio y la generación de medicamentos o cosméticos que podrían generar regalías. "Hace falta un análisis de alternativas desde la economía ambiental", agregó Ruiz.
La piedra en el zapato
La minería es tal vez el tema que genera mayor controversia, en vista de que se desarrollaría, cueste lo que cueste, en lugares sensibles como páramos y zonas productoras de agua. El consenso 'verde' dice que el PND olvida generar indicadores para verificar si los proyectos mineros están siendo concebidos en condiciones de desarrollo sostenible.
Juan Mario Laserna, senador del Partido Conservador, asegura que "el pago de regalías es muy poco para la gran minería que se proyecta, y no compensa los potenciales estragos que causaría".
Asimismo, los expertos señalan que en agricultura el PND plantea un crecimiento económico de corto plazo, que no aclara cómo se controlará el avance de la frontera agrícola que está alcanzando los páramos y destruyendo los humedales.
Y en vivienda, deja planteado un déficit que contribuye a la ilegalidad, y de paso, a consumar tragedias. Según el viceministro José Miguel Silva, "en el país se construyen al año 140.000 viviendas, pero la demanda varía entre 250 mil y 280.000 nuevos hogares".
Esto contribuye, según Gustavo Wilches, experto en prevención de desastres, a que cada vez más familias, necesitadas de un hogar, se instalen en zonas de riesgo y en las rondas de los ríos, con lo que se rompe el equilibrio de cuencas hidrográficas. Con la cada día más dramática imagen de las casas con el agua al techo. "Si el desarrollo no se hace teniendo en cuenta las características de los ecosistemas, con o sin cambio climático, vamos a causar y a seguir teniendo desastres", dice.
Hernando José Gómez, director de Planeación Nacional, le dijo a EL TIEMPO que está comprometido a revisar estos temas, en medio de un análisis técnico y libre de compromisos políticos.
"Nuestro reto es desarrollar instrumentos que incorporen, por ejemplo, el cambio climático en todas las políticas públicas. Para el reto minero se plantea la Agencia Nacional de Minerales, donde confluirán grupos de interés y harán la reglamentación adecuada, porque de lo contrario la ilegalidad se encargará de arrasarlo todo". Fuente: eltiempo.com