¿Banca ética contra banca ‘no ética’?

Lo primero que me viene a la cabeza al hablar de una banca ética es que para que exista debe haber, en cambio, una ‘no ética’. O al menos ’semiética’, como los quesos. Y es que, a diferencia de la banca tradicional que, aparte de sus actividades financieras, cuenta con fundaciones variadas y obras sociales -en el caso de las Cajas de Ahorros-, la banca ética va más allá: su propia actividad está dirigida a financiar proyectos con un impacto social, cultural y medioambiental positivo. En medio de este caos económico que nos hace andar con la cabeza agachada, como si nos hubiésemos portado mal, hay mucha gente que empieza a hacerse preguntas: ¡aleluya! Hasta entonces, muchos no nos parábamos a pensar qué hacía el banco con nuestro dinero, ganado a base de horas y horas de trabajo y no de ladrillazos o similares edenes políticos. Algunos de los resentidos con esas corporaciones que han dado crédito a diestro y siniestro hasta el endeudamiento mortal, y que ahora han cortado el grifo, como quien deja caer una guillotina, buscan alternativas. Una que parece que cobra fuerza es la de la banca ética, con la transparencia como baza principal. Según su norma, el cliente puede saber qué se hace con su dinero, y su destino en este tipo de entidades, que por supuesto también buscan generar beneficios, es la mejora de la sociedad. Nos hemos acostumbrado a qué los bancos nos hagan muchas preguntas a la hora de los préstamos, pero nadie podía preguntarle a un banco (y obtener una respuesta directa) sobre las vueltas que iban a dar sus ahorros. Ahora parece que existe la posibilidad de estar medianamente orgulloso de ser parte de un banco. Y no, no es un eslogan. El único peligro que podría asomar en este caso es el de definir el criterio de cada uno de estos bancos éticos en lo que es y no es parte de un futuro mejor, pero ahí entra la fe en el compromiso, porque algo de fe tiene que quedar. Algo, en algo, en alguna parte. El dato: En España, Triodos Bank, es la única entidad con licencia bancaria (también existe Fiare, que opera como agente de la Banca Popolare Etica, además de otras fundaciones, asociaciones y cooperativas). Triodos, que lleva más de tres décadas trabajando en Europa, llegó a España en 2004 y actualmente copa el 90 por ciento del mercado de este sector en nuestro país. Según sus últimos balances, en el primer semestre de 2010 creció un 15 por ciento, hasta alcanzar los 469,2 millones de euros. Fuente: ecodiario.es