Colombia comparte experiencias de esperanza y vida

Colombia comparte experiencias de esperanza y vida

“Todos se preocupan por el dolor del paciente, eso es lo que nos llevamos de acá, la manera humanitaria como maneja la Unidad de Quemados”
La doctora Michele Salazar lleva dos años trabajando como médico general en el Hospital del Trauma en Costa Rica y desde que inauguraron la Unidad de Quemados, en febrero de este año, hace parte del equipo que atiende a pacientes con quemaduras eléctricas de accidentes de tránsito y laborales amparados por pólizas de seguros.
“Los pacientes llegan compensados y pueden tener secuelas a nivel de movilidad porque casi siempre estas quemaduras entran por manos y pies, se afectan nervios, tendones, tejidos y algunos pacientes pueden presentar complicaciones cardiacas y respiratorias”, comenta Michele.
No es una tarea fácil, el tratamiento de los pacientes quemados necesita de un cuidado especial y de la intervención de especialistas de varias disciplinas entre ellas psiquiatría, fisiatría, enfermería y medicina, por eso para ofrecer los mejores servicios y seguridad en los procedimientos, la doctora Michele y cuatro colegas  de diferentes especialidades estuvieron realizando una pasantía de seis semanas en el Hospital Simón Bolívar de Bogotá, referente nacional e internacional en el manejo de pacientes quemados.
“El objetivo fue aprender cómo se maneja una unidad de quemados, al igual que al paciente gran quemado, tipos de curaciones y apósitos o vendajes y otros medicamentos que aquí se utilizan para poder implementar lo aprendido en la Unidad de Quemados del Hospital”, dice la doctora Salazar.
Los pacientes gran quemado, a que se refiere la doctora,  son personas en estado crítico que pueden sufrir múltiples complicaciones por lo cual su vida está en riesgo.
Y es que el Hospital Simón Bolívar con más de 30 años de experiencia, es un referente nacional e internacional por los protocolos que maneja además de contar con una Unidad de Quemados completa con camas para pacientes pediátricos y adultos, espacios para terapia física y quirófanos de uso exclusivo para atención de pacientes con esta condición.
Al comienzo la doctora -junto a sus compañeros médicos, enfermeros y terapistas-, recibió charlas de introducción de educación acerca del paciente quemado y el manejo que se daba a nivel hospitalario, protocolos de la Unidad de Cuidado Intensivo para orientarlos y realizar posteriormente la rotación e interacción con el personal del hospital como pasantes.
“Al principio fue un abordaje integral, todos aprendimos un poco de todo. Médicos y enfermeras nos integramos porque nos interesaba conocer, además del tratamiento médico, todo lo relacionado con curaciones. La parte de fisioterapia es un poco diferente puesto que tiene que ver con rehabilitación física”, dice la doctora.
Michele tuvo jornadas de ocho horas diarias donde adquirió diferentes conocimientos sobre el tratamiento y la atención a los pacientes quemados.  Durante la rotación la doctora  estuvo con los médicos generales haciendo seguimiento a la evolución de los pacientes quemados, mientras que sus colegas enfermeros estuvieron en curaciones y el fisioterapeuta con el paciente tanto en cirugía como fuera de ella.
Una parte importante en la curación de un paciente quemado son los vendajes pues ayudan al proceso de cicatrización de las heridas, por eso en esta pasantía los profesionales de la salud aprendieron también cómo confeccionar vendajes pensando en la comodidad del paciente.   
“Allá no se ven los apósitos de ese tamaño,  que son apósitos grandes, especiales para la espalda y otras partes del cuerpo, allá es a la medida que venga el producto que venden no es pensado en el paciente”, explica la doctora.  
Otra diferencia observó fue la atención temprana de la terapia física y ocupacional así como el manejo diario que se realiza por parte del grupo multidisciplinario, conformado por especialistas de diferentes áreas entre ellos médicos, cirujanos plásticos, terapistas y enfermeros, pues ellos  hacen solamente una visita semanal al paciente con todo el equipo de especialistas.  
“Otra parte que nos llamó la atención aquí es que el médico general hace parte del equipo y tiene mucha potestad para el manejo de curaciones, de trato al paciente, de medicamentos. Tal vez en la Unidad de nosotros faltaría un poco esa parte”, agrega la doctora Michele.
Durante la pasantía, la doctora y sus compañeros tuvieron la oportunidad de conocer el tratamiento de diferentes tipos de quemaduras graves, manejo de injertos, incluso el manejo de pacientes pediátricos y crónicos, casos que probablemente no manejarán puesto que el Hospital del Trauma se especializa en atención a pacientes con quemaduras eléctricas víctimas de accidentes de tránsito y laborales. A diferencia del Hospital Simón Bolívar ellos no manejan a toda la población de quemados solamente caos específicos ocasionados por riesgos laborales.
“La experiencia fue enriquecedora y el aprendizaje muy amplio, en ese sentido estamos más capacitados para atender cualquier situación”, asegura Michele. “Nos ha complementado el conocimiento y hemos tenido otro punto de vista, otro tipo de manejo, si uno no sale y abre fronteras a nivel mental tal vez se queda estancado”.
Como parte de la pasantía, la doctora participó también en las actividades realizadas durante la visita al Hospital Simón Bolívar de la Organización Internacional Médicos por la Paz que promueve la excelencia en atención a los pacientes y presentaron avances en el campo y protocolos empleados por médicos de diferentes países.  También asistió a un Congreso sobre atención a pacientes quemados que fortaleció sus conocimientos en la materia.  
“Nos ha dejado un gran aprendizaje tanto en la parte médica como humanitaria porque todos se preocupan por el dolor del paciente, por su estado físico, su alimentación,  eso es lo que nos llevamos de acá, la manera humanitaria como maneja su Unidad de Quemados”, agrega.
El estar en contacto con los pacientes con diferentes grados de quemaduras y con colegas colombianos y de otros países fue enriquecedor Michele pues ese conocimiento adquirido por la práctica y trayectoria de colegas fue muy importante y como siempre hay algo que aprender de los demás ella considera que también tienen mucho que aportar a los médicos colombianos, por eso espera que ellos vayan muy pronto al Hospital del Trauma.
Esta actividad de transferencia de conocimiento de médicos colombianos del Hospital Simón Bolívar a homólogos de Costa Rica hace parte de un proyecto de Cooperación Sur-Sur entre ambos países coordinado por la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia, APC-Colombia, y cuya ejecución fue aprobada en la VI Reunión de Cooperación Mixta Costa Rica- Colombia, celebrada en diciembre de 2013. 
Fuente: apccolombia.gov.co